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Reflexionando.

el pensadorDespués de bastante tiempo sin escribir en el blog, vuelvo al mismo para poner algunas reflexiones. Llevo unos meses difíciles por cuestiones personales, así que lo primero que quiero hacer es agradecer el apoyo y la paciencia que han tenido en financialred por tantos días de silencio.

Dicho esto, ahora que parece que todo el monte es orégano, me gustaría volver la vista atrás y mirar cuáles fueron las causas de la crisis que hemos pasado (“entre comillas”, que diría Juan de Los Chichos) y qué se ha hecho para salir de ella.

Mirando atrás, vemos que hemos tenido una crisis causada en su origen por una inundación de liquidez del sistema básicamente por parte de los Bancos Centrales de Estados Unidos y Japón, que llevó a una burbuja inmobiliaria a nivel planetario que explotó generando pérdidas en los bancos y otras entidades relacionadas, y que terminó (de momento) con una crisis financiera cuyas consecuencias fueron la desaparición de la liquidez  y la desconfianza tanto del gran público hacia la banca como de unos bancos hacia otros.

¿Cuáles fueron las medidas tomadas para intentar reparar los daños provocados por la crisis?, pues conceder liquidez ilimitada a aquellos que habían tirado por la borda sus recursos (y los de sus clientes) para beneficio único de los mismos que causaron los problemas, creando un riesgo moral que hoy en día persiste (y todo indica que lo hará por mucho tiempo).

Algunos argumentan que era la única manera de salvar al mundo del caos, pero tengo la certeza de que eso es una mentira más de quienes han manipulado a la opinión pública antes, durante y después de la crisis. Ahí está el ejemplo de Islandia, que tomó el camino opuesto y fue la primera en salir de la crisis contra la opinión de los que le pronosticaron las penas del infierno por seguir esa vía.

En otro orden de cosas, me preocupa un suceso que ha pasado casi desapercibido en los medios (para variar) y que me recuerda otro suceso similar en la historia monetaria del mundo. Me refiero a la decisión de Alemania de repatriar su oro en custodia en la Reserva Federal a pesar del coste que tiene el traslado de los lingotes de un lado al otro del Atlántico.

Alemania dice que no es por desconfianza (que va a decir), pero me ha recordado a los tiempos en los que Francia exigía convertir sus dólares en oro a Estados Unidos y que derivó en la voladura del patrón oro. ¿Estaremos ante los primeros pasos de la voladura del “patrón dólar”?. Yo estoy convencido de que si, pero no creo que pasen muchos años antes de que salgamos de dudas. Lo que está claro es que, al igual que entonces, ha habido una emisión masiva de moneda sin respaldo que de momento no ha tenido ningún efecto negativo, pero si hay algo seguro en economía es que tarde o temprano veremos las consecuencias.

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